Martes 27 de Febrero del 2024

¿Es realmente el Perú el cuarto país más desigual del mundo? Extitular del MEF David Tuesta habla sobre el análisis de Latinometrics

Publicado en Diario El Comercio

El análisis de Latinometrics, basado en el informe sobre desigualdad global 2022 del World Inequality Lab (WIL), incorpora métricas o indicadores que en el Perú no se registran ni reportan públicamente, como lo es la información relacionada al patrimonio. Aunque el informe es, efectivamente, un esfuerzo académico,Tuesta apunta al Banco Mundial como una fuente más fiable.

Hace unos días, Latinometrics, plataforma especializada de Ernesto Canales y Mario Canales, concluyó que el Perú es el cuarto país más desigual del mundo, en base al Informe sobre Desigualdad GIobal 2022 (WID, por sus siglas en inglés) del World Inequality Lab. Si bien dicho documento es plausible como esfuerzo académico, David Tuesta, presidente del Consejo Privado de la Competitividad y exministro de Economía y Finanzas, nos invita a leer la letra chica.

¿Es el Perú, el cuarto país más desigual del mundo?

Definitivamente no, ese no es un dato preciso. La noticia que ha estado recogiéndose para dar explicación a las circunstancias que está enfrentando el Perú definitivamente está mal. ¿Por qué? Empecemos por el dato técnico que está detrás de ese número. Este número ha sido divulgado por Latinometrics, pero la fuente original de esta información es el WID (World Inequity Database del World Inequality Lab), que es una institución académica que está trabajando hace bastante tiempo temas de desigualdad. Este organismo tiene observaciones teóricas respecto a la manera en cómo los países vienen registrando los datos de desigualdad. El problema es que para hacer esos estimados, para que su teoría sea demostrable, se necesita contar con buenos datos. Y, para el caso peruano, no cuentan con buenos datos y de hecho, ellos mismos lo reconocen, pues indican que la información en muchos casos no es precisa, pero que igual la colocan, cosa que es bastante cuestionable desde un punto de vista de rigurosidad.

Cuando uno revisa la construcción de este índice resalta que toman información relacionada al patrimonio, que en el Perú no hay forma de conseguir. No hay un impuesto a la riqueza para saber realmente cuál es este patrimonio, cuál es su tamaño. La manera como ellos imputan esas cifras es una caja negra.

Si uno compara las cifras que ellos incorporan para Perú con otras economías en las que sí existe información, se observan cambios bruscos que no tienen ningún sentido. Eso desde el punto de vista metodológico […] Aunque esta institución es un buen esfuerzo académico, no es una fuente oficial. Si queremos llegar a alguna fuente oficial comparativa de la desigualdad en el mundo, está el Banco Mundial. El Banco Mundial recoge la información de desigualdad del ingreso -que es distinta a la desigualdad de riqueza- a través de las estimaciones que hacen los países en sus respectivas encuestas [locales]. Esta es la información que se viene publicando desde hace bastante tiempo.

«Hay que tomar en cuenta que el 2020 la pobreza se agudizó, y luego hubo un rebote […] Tampoco es preciso [el estudio] en señalar que ese es el último dato, parece que se hubiera repetido la misma información que registraron en su metodología el año anterior».

¿Qué países tienen información sobre riqueza? ¿Estados Unidos, países en Europa?

Exactamente. Países, en principio, que tienen una trayectoria larga de información en función al patrimonio. Son, además, países formales. Entonces, la información que se recoge también respecto a sus activos, a su riqueza, es más fiable. Cuando uno ve las series estadísticas, la riqueza no varía mucho. De hecho, esta no tiene por qué variar de año en año en grandes cantidades. En Perú se ven variaciones de 20% para arriba o para abajo en los datos que ellos incorporan, lo cual te dice que algo está mal.

En sencillo, el dato [sobre el nivel de riqueza] en el Perú no existe.

Exactamente […] En su metodología para todo el estudio, indican que se usan datos del 2021, pero para Perú hay una anotación, pues extrapolan el dato del 2020 porque no hay datos del 2021. Hay que tomar en cuenta que el 2020 la pobreza se agudizó, y luego hubo un rebote […] Tampoco es preciso [el estudio] en señalar que ese es el último dato, parece que se hubiera repetido la misma información que registraron en su metodología el año anterior.

«Uruguay es el país que tiene los mejores datos de desigualdad en la región, y Perú compara mucho mejor que Colombia, México, Ecuador, Chile y Venezuela».

El Instituto Peruano de Economía (IPE) indicó en un hilo de Twitter que en los diez países más desiguales del estudio, Perú y México registran información del 2020. El resto de países no registra la pandemia, porque se repiten datos. Y, solo para 41 de 176 países se usa data del 2021.

Así es. La comparativa no es adecuada. No se están midiendo los mismos años y no se están recogiendo los mismos problemas. Otra cosa es que me digas que estamos hablando de años similares, en los que no hay mucha diferencia y se puede repetir información. Pero, en este caso, el 2020 es un año que te marca claramente una diferencia. Ahí tienes un tema de fondo importante. Nuevamente, si hablamos de fuente oficial, podemos acudir al Banco Mundial […] Y ahí uno observa que el Perú ha tenido una trayectoria de disminución de la desigualdad impresionante. ¿Eso significa que Perú es un país espectacular en términos de desigualdades? Para nada. Es un trabajo que todavía se tiene que seguir realizando, pero estamos acercándonos bastante a Uruguay. Uruguay es el país que tiene los mejores datos de desigualdad en la región, y Perú compara mucho mejor que Colombia, México, Ecuador, Chile y Venezuela. Según el último dato del índice de Gini (el coeficiente de Gini mide la desigualdad en el ingreso y es registrado por el Banco Muncial), para el caso peruano, está alrededor de los 43, versus 40 que es el dato de Uruguay.

Estamos lejos de tener un escenario ideal.

Nadie defiende eso. Perú es un país que tiene muchísimo que avanzar. De hecho, la región es una de las más desiguales del mundo y se tiene que trabajar en ello […] Hay dos formas extremas de definir la desigualdad: una es eliminando la pobreza y otra, eliminando la riqueza. Por ejemplo, está el caso de Venezuela, donde uno observa también una disminución de la desigualdad, pero claramente es por disminución de la riqueza. Exagerando, vuelves a todo el mundo pobre, entonces no hay desigualdad. El reto realmente para disminuir la desigualdad, es sacar a la población de la pobreza.

Usted mencionó también en un hilo de Twitter el tratamiento de los datos proporcionados por la Sunat. Vivimos en un país con 76% de informalidad en este momento, aproximadamente. El resto, es formal. ¿Sería este también un tema metodológico a resaltar en el estudio?

Totalmente. Hay una riqueza informal importante, como por ejemplo, los ingresos de la minería ilegal. Hay varias cosas ahí que hay que mirar para que la data sea consistente en el tiempo. Tu data puede haber mejorado en los últimos años, pero, ¿cómo se compara con cómo era tu data anteriormente? Los países informales tienen ese problema […] Otra persona que ha escrito un hilo [de Twitter] interesante es Saki Bigio (@SakiBigio), quien ha desmenuzado la información. En sus ‘tuits’ se ve una data que fluctúa demasiado [para el Perú]. Estadísticamente, difícilmente alguien lo considera, porque es un componente inestable.

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