Lunes 04 de Marzo del 2024

Inversión pública 2021: recogiendo los frutos de la modalidad Gobierno a Gobierno, por David Tuesta

Publicado en diario El Comercio

“Sólo los proyectos de la ARCC representan el 12,5% del total ejecutado por el gobierno nacional, y es además responsable de prácticamente toda la mejora de ejecución de este estamento”, sostiene el presidente del Consejo Privado de Competitividad.

(Ilustración: Giovanni Tazza).

Una de las cifras que ha mostrado resultados interesantes en el 2021 ha sido la inversión pública cuyo nivel de ejecución alcanzó el 70,5%. Este porcentaje no se observaba desde el 2015 cuando se alcanzara avances cercanos al 80%. A nivel desagregado, la mejora recae en el gobierno nacional con porcentajes de desempeño del 78,0% al cierre del año, mientras que los gobiernos locales y regionales registran ejecuciones de 63,6% y 71,5%. Un elemento que ha marcado la diferencia en el nivel agregado de desempeño responde a la mayor presencia de los esquemas de contratación de Gobierno a Gobierno (G2G), particularmente los ejecutados por la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARCC) y el Aeropuerto de Chinchero.

En efecto, gracias a estas modalidades para la inversión pública, se ha podido dar vuelta a la tendencia decreciente que se describía desde el 2015. Así, sólo los proyectos de la ARCC representan el 12,5% del total ejecutado por el gobierno nacional, y es además responsable de prácticamente toda la mejora de ejecución de este estamento. Estos mecanismos que tuvieron una experiencia protagónica con la construcción de infraestructura para los Juegos Panamericanos entre el 2017-2019, se ha ido escalando gracias al esfuerzo de varios gobiernos. Es decir, estos dos mecanismos eran ya esquemas previamente diseñados para empezar a dar frutos en el 2021.

Si bien el despliegue de los G2G ha sido interesante, los retos a nivel descentralizado son todavía enormes. Basta señalar que, del total del presupuesto para inversión pública, casi la mitad está asignado a los gobiernos locales. Así, se requiere mejorar su baja ejecución estructural que este año apenas ha recuperado el ritmo de avance del 2018 (63,6%). Cabe señalar que los gobiernos locales son los mayores perceptores de los recursos del canon minero los cuales representan más del 80% del presupuesto de inversión pública.

Sólo la no ejecución de los recursos del canon asciende a 0,8% del PBI, lo que tiene un costo de oportunidad enorme dado los efectos multiplicadores en favor al crecimiento económico, generación de empleo y reducción de la pobreza en estas localidades. Así, si ponemos la lupa al tema distrital, encontramos que de los 20 distritos que mas recursos del canon reciben, el 25% de estos ejecutaron menos del 50% de su presupuesto durante el 2021, lo cual es muy preocupante. Por ejemplo, no obstante que San Marcos (Ancash), Yarabamba (Arequipa) y Chimbote (Ancash), son los distritos que reciben los mayores recursos provenientes del canon minero, su porcentaje de ejecución no supera el 32% en ninguno de los casos.

Entendiendo la necesidad de mejorar sustancialmente esta situación, el paso lógico sería trasladar las lecciones positivas de los mecanismos G2G a nivel descentralizado. Desde el Consejo Privado de Competitividad hemos venido recomendando que se ponga en marcha una entidad especializada como la ARCC para la ejecución de obras de envergadura a nivel regional y paquetes de obras de impacto regional con recursos del canon no ejecutados. En otro tanto, también proponemos el uso del mecanismo PEC de la Reconstrucción con Cambios -que actualmente se utiliza para proyectos financiados con recursos del Fondes- para todos los gobiernos subnacionales.

Estas dos propuestas son bastante factibles de ser implementadas con una probabilidad alta de elevar la ejecución subnacional de la inversión pública en el corto plazo. Aquí es donde este gobierno puede demostrar que es capaz de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos que más lo necesitan.

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