Lunes 07 de Septiembre del 2026

CONSEJO PRIVADO DE COMPETITIVIDAD

La calma que no tranquiliza

La calma que no tranquiliza

«El verdadero desafío no es sobrevivir a la crisis política actual, sino reconstruir la capacidad del Estado para sostener el crecimiento cuando el ciclo externo se agote»

David Tuesta. Presidente del Consejo Privado de Competitividad

David Tuesta, Presidente del CPC.

El Perú atraviesa una nueva crisis política y, sin embargo, los mercados parecen indiferentes. La dinámica productiva continúa; la inflación bajo control; el tipo de cambio apreciado y la bolsa sin alteraciones significativas. Muchos alimentan la idea de que la política y la economía pueden seguir caminos separados. Pero esa aparente desconexión es una ilusión.

La estabilidad actual no nace del presente, sino del pasado. Fue el conjunto de reformas de los años noventa y de las dos primeras décadas de este siglo—fiscales, monetarias y estructurales—lo que construyó un andamiaje económico resistente. La apertura comercial, la disciplina fiscal, la autonomía del Banco Central y el marco de prudencia en el manejo de la deuda generaron una reputación de estabilidad que, hasta hoy, sigue protegiendo al país. Esa arquitectura es la que amortigua el ruido político, no la sensatez del momento.

Sin embargo, esa fortaleza tiene límites. La economía peruana se encuentra hoy “dopada” por un contexto internacional favorable: los altos precios de los minerales están suavizando los impactos de la incertidumbre interna y sosteniendo los ingresos fiscales. Pero, como todo ciclo, este también acabará. Cuando el viento de los “commodities” deje de soplar a favor, quedará expuesta la fragilidad estructural de un país que ha venido debilitando su institucionalidad y su capacidad de generar confianza.

La aparente calma de hoy es, por tanto, engañosa. La inversión privada se mantiene contenida, la productividad no avanza y el Estado pierde eficacia. No estamos ante un milagro de resiliencia, sino ante un reflejo tardío de los cimientos que aún resisten.

El verdadero desafío no es sobrevivir a la crisis política actual, sino reconstruir la capacidad del Estado para sostener el crecimiento cuando el ciclo externo se agote. Porque, al final, las cuerdas nunca estuvieron separadas. Y las consecuencias de todas las irresponsabilidades políticas y económicas saldrán a flote.

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David Tuesta 

Presidente del Consejo Privado de Competitividad

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