Jueves 02 de Julio del 2026

CONSEJO PRIVADO DE COMPETITIVIDAD

Cuando el viento externo sopla a favor

El Programa Monetario de febrero del Banco Central confirma el buen ritmo por el que viene transitando la actividad económica peruana, con un crecimiento que se ubica cerca de su nivel potencial, acompañado de una inflación controlada y expectativas ancladas. Sin embargo, más allá de esta fotografía favorable, es importante reconocer que el ciclo actual está profundamente sostenido por un factor externo excepcional: los términos de intercambio. Los indicadores adelantados reportados por el Banco Central muestran una expansión sostenida del consumo privado, así cоmo una recuperación del crédito y niveles elevados de liquidez. Al mismo tiempo, el empleo formal viene mostrando una mejora gradual y las expectativas empresariales se mantienen en terreno optimista. La brecha del producto, que fue negativa tras la pandemia y los episodios de inestabilidad interna, se ha cerrado y se proyecta prácticamente en equilibrio hacia 2026 y 2027.

Pero el elemento más relevante del escenario macroeconómico es el entorno externo. Para este y el próximo año se anticipan términos de intercambio excepcionalmente favorables para la economía peruana. El índice de términos de intercambio, con base 100 en 2007, alcanzaría niveles cercanos a 173 en 2026, uno de los registros más altos de las últimas décadas. Este dato no es menor. En una economía intensiva en la exportación de recursos naturales, los términos de intercambio operan como un verdadero multiplicador macroeconómico.

Mejores precios de exportación elevan el ingreso nacional disponible, fortalecen la recaudación fiscal y mejoran la posición externa. Además, reducen presiones sobre el tipo de cambio, contienen los riesgos financieros y generan condiciones de financiamiento más favorables para empresas y hogares. En términos prácticos, el país recibe un impulso de ingresos que mejora simultáneamente varios frentes macroeconómicos.

En otras palabras, una parte importante del actual equilibrio no proviene únicamente del manejo de la política económica, sino de un entorno internacional benigno. Y aquí surge el principal riesgo: la complacencia. Cuando los términos de intercambio son elevados, la economía puede crecer incluso en presencia de debilidades estructurales. Baja productividad, inversión privada moderada, deterioro de las cuentas fiscales o incertidumbre institucional pueden quedar temporalmente ocultos. El viento externo compensa las fragilidades internas.

La historia económica del Perú ofrece una lección clara. Entre 2003 y 2013, el auge de los precios de los minerales permitió tasas de crecimiento cercanas al 6% anual. Sin embargo, cuando el ciclo externo se revirtió, el crecimiento potencial se redujo significativamente. El problema no fue el fin del boom, sino no haber aprovechado el período de bonanza para elevar la capacidad productiva, mejorar la calidad del gasto público y fortalecer las instituciones.

Hoy enfrentamos una situación similar. Los términos de intercambio elevados están contribuyendo a sostener el crecimiento, pero no reemplazan las reformas necesarias para elevar la productividad y la inversión. Además, el frente fiscal muestra señales de deterioro estructural y los márgenes de ahorro público son considerablemente menores que en episodios anteriores.

Si el país preserva la estabilidad macroeconómica, corrige gradualmente el desequilibrio fiscal y recupera la inversión privada mediante reglas claras, seguridad jurídica y mayor previsibilidad regulatoria, este entorno externo favorable podría convertirse en una oportunidad para consolidar una trayectoria de crecimiento sostenido.

Si no lo hace, el crecimiento actual volverá a ser, una vez más, el reflejo de un ciclo internacional transitorio y no el resultado de una mejora real en la capacidad productiva de la economía. Y cuando el viento externo deje de soplar a favor, las debilidades internas volverán a quedar en evidencia. La diferencia, como siempre, estará en lo que hagamos durante el auge.

David Tuesta

Presidente del Consejo Privado de Competitividad

 

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